
No es una serie de televisión, es el tercer caso que se conoce de acumuladores compulsivos que viven entre los habitantes de la ciudad de Mérida. En la calle 34 A del Fraccionamiento Residencial Chenkú Norte, el aspecto de una casa rompe con el entorno apacible y estético de la zona. En este predio, la acumulación de escombros y basura hace imposible el acceso a la vivienda.
Esto forma parte de la vida de una meridana que vive entre esos desechos y bajo la sombra de un árbol. Es por esta razón que el Ayuntamiento de Mérida tuvo que intervenir en la referida vivienda. Primero,se presentó la alcaldesa de Mérida Cecilia Patrón Laviada y luego se quedaron para brindar atención, la directora de gobernación, Carmen González Martín y el coordinador municipal de Protección Civil, Enrique Alcocer Basto. Este último explicó que es el tercer predio que han actuado con estas características.

«Sólo hemos intervenido tres directamente porque además han visto las noticias y se han tomado acciones con los propietarios para resolver esto, porque hay que recordar que el propietario lleva sanciones, lleva multas, cuando es una persona que está en condiciones y que por descuido no ha tomado estas medidas» explicó Alcocer Basto.
El ayuntamiento brindó atención psicológica a la persona que ocupaba el predio, quien ni siquiera vivía al interior de la casa sino abajo de un árbol y entre los desechos. Además, de la presencia de animales que atrae esos casos de acumulación. «Ratas, cucarachas, zarigüeyas y también hay que recordar el rescate de nuestros animales, cuando son mascotas para darles atención y en ese tema viene la Unidad de Protección Animal para realizar los trabajos «, agregó.

Los vecinos de Residencial Chenkú conocían la situación pero lejos de condenar, ayudaban a la persona que ocupa el lugar, como es el caso de la vecina Rosario Trejo. «Yo me llevo con la señora y siempre le digo que limpie que saque cosas pero agarraba unas bolsitas y ya está», dijo la vecina de Chenkú. «Los vecinos les dábamos de comer, le prestamos una terraza si estaba lloviendo para resguardarse porque aquí no podía», dijo al señalar el árbol.
Aún se espera que salgan a la luz otros casos como los tres que ya sen intervenido, como en la colonia Pacabtún, otro en Mayapán y ahora en Chenkú Norte.

