Venezolanos viven en el parque de la Colonia México y sin certezas sobre sus futuros

Para ir de Chiapas a la Ciudad de México o a Estados Unidos, no hay que pasar precisamente por Yucatán. Sin embargo, un grupo  de venezolanos con menores de cinco años de edad terminó en el parque de la Colonia México de la ciudad de Mérida, toda vez que  estas personas aseguran que fueron trasladados bajo una falsa promesa.

“Porque nosotros estábamos en Tuxtla y ahí nos agarró migración y nos dijo que nos iba a llevar a dos horas de la Ciudad de México y nos trajo fue para acá (Mérida) engañados” comentó Yuleisy Ramírez. “No nos han dicho nada, nos dieron un papel  que con  eso podíamos viajar en avión y fuimos al aeropuerto y nos dijeron que no se puede”, agregó la mujer que nació siete años antes de la instauración de la Revolución Bolivariana por el fenecido presidente suramericano, Hugo Chávez. 

Yuliesy se encuentra con sus dos hijas, ambas menores de cinco años de edad, salieron de Venezuela hacia Colombia y ahí emprendieron el camino por la selva del Darién, la cual es utilizada por miles de migrantes todos los días y retando los obstáculos de la selva. Tan sólo en Yucatán ya suman más de seis días

 “Nosotros llevamos ya dos meses en México , en Tuxtla (Gutiérrez)  vivíamos debajo de un puente , el que está por migración y aquí nos trajeron para acá”, rememoró.

Ramírez dice venir de un suburbio popular llamado “Petare”, la cual es una zona de marginación más grande de toda América Latina. Ella y sus paisanas venezolanas aseguran que no quieren regresar a su país de origen, al aseverar que sus vidas corren peligro en la tierra que le dio vida a Simón Bolívar.  “La delincuencia horrible, nosotros nos venimos por las personas que mataron a casi toda mi familia , yo me vine con mis dos hijas” sostuvo al asegurar que en el Parque de la Colonia México, sin los servicios básicos y a la intemperie vive mejor que en su casa en Petare.

Asegura no tener plan B y que su único objetivo es llegar a Estados Unidos. Pasan los días y ellas siguen en el mismo parque de la capital yucateca.