Cuando Mauricio Vila Dosal tomó el mando del estado de Yucatán hace seis años, le agradeció a su antecesor, Rolando Zapata Bello, bajo la cúpula del Teatro Peón Contreras por coadyuvar a una transición ordenada y pacífica. Acto seguido, encabezó una caminata hasta la calle 60 para entrar a Palacio de Gobierno, ya como gobernador del estado. En ese momento, comenzó el segundo sexenio panista que vencía de nueva cuenta al entonces todopoderoso, Partido Revolucionario Institucional. En paralelo, era dominio público que ese gobierno que apenas iniciaba iba a estar condicionado a los designios y al presidencialismo de Andrés Manuel López Obrador.
Por el perfil joven del entonces recién estrenado gobernador, con una imagen fresca y al ser emanado de Acción Nacional, se esperaba un eventual enfrentamiento con el jefe del Ejecutivo Nacional, algo que nunca ocurrió a lo largo del tiempo en el que coincidieron ambos mandatarios. Incluso, Vila Dosal fue el gobernador de oposición con mayor presencia en la afamada “mañanera” del presidente.
Sin embargo, si en algo hay que darle crédito al gobernador yucateco fue que desde el primer día de su gobierno, tuvo una lectura acertada de lo que representaba la 4T y el momento político social que iniciaba la nación, con un discurso en el que se repetía dos mensajes: Austeridad y primero los pobres.
En la mañana siguiente de la toma de posesión, Vila Dosal se mostró en la explanada de la ex penitenciaría, donde entregó 300 automóviles de lujo que eran rentados por el Gobierno del Estado, como señal de que la austeridad también iba a ser parte de su administración. Con un discurso rígido, poco improvisado y hasta con poco carisma, Vila Dosal también anunciaba la eliminación de líneas de celulares y otros gastos superfluos que tenía a su cuenta el Ejecutivo.
Los recortes en el gasto iban a ser una constante en sus años de gobierno, pero no la administración de las palabras. A los dos años, el discurso del mandatario era otro. Se convirtió en un artista del discurso o de la tarima, con dominio total del auditorio. Entre datos, anécdotas, chistes y de vez en cuando hasta un bailecito, Vila Dosal captaba la atención de empresarios, políticos y del propio soberano, el pueblo sabio que suele reclamarle a sus autoridades pero que ante la figura del gobernador, escuchaba y aplaudía.
El gobierno de Mauricio Vila inició con la posibilidad de atraer a diferentes personalidades del acontecer nacional e internacional. Una prueba de ello, fue que Yucatán organizó la Cumbre de los Premios Nobel de la Paz, lo que hizo posible que figuras como Rigoberta Menchú, el ex presidente de Sudáfrica, Frederick de Klerk, el ex mandatario de Colombia, Juan Manuel Santos, Miguel Bosé, Ricky Martin, entre otras figuras que promovían el mensaje de paz circularan por esta tierra del Mayab.
Llegó la pandemia y sus amargas decisiones
Con la llegada del coronavirus con el primer caso registrado en Yucatán, el 13 de marzo de 2020, las autoridades yucatecas y federales vivieron el momento más crítico del Siglo XXI, solamente comparado con el ataque de las Torres Gemelas.
Igual como se hizo en todo el mundo ante una enfermedad desconocida, en Yucatán se ordenó el cierre de cualquier actividad comercial y hubo restricciones de horarios para circular en las calles. Fueron decisiones impopulares que se tomaron desde el Palacio de Gobierno pero que buscaban frenar una ola de contagios masivos que tuvo sus picos altos y bajos.

En paralelo, Vila Dosal libró batallas en el Congreso de Yucatán para obtener empréstitos que le permitieran al Gobierno dar apoyos económicos y paliar la crisis económica que se estaba generando por el cierre de cualquier actividad.
El mandatario yucateco obtuvo un primer crédito pero luego perdió otras batallas ante un Poder Legislativo conformado en su mayoría por priístras.
Elecciones intermedias, control del estado
Las elecciones del 2021 marcaron el “ecuador” del Gobierno de Mauricio Vila Dosal. El PAN tomó el control del Congreso al sumar 14 de 25 legisladores. Asimismo, el partido del Gobierno llegaba a los municipios más grandes de la entidad como Kanasín, Umán, Tizimín y Valladolid.
Esto permitió al Jefe del Ejecutivo de Yucatán realizar cambios sustanciales en la Constitución Política del Estado, como la ley del Colegio de Notarios, ley de movilidad, Reforma al Sistema de Pensiones y al ISSTEY, así como otra reforma al Poder Judicial local.
Indicadores con letra azul
Mauricio Vila Dosal sentó las bases de sus gobiernos en dos apartados: seguridad y economía. En estos dos puntos es donde la administración 2018-2024 deja sus mejores números.
Hasta en su último evento como gobernador en funciones, el pasado miércoles en Progreso, recordó que el año 2023 ha sido el de mayor crecimiento económico en la historia de Yucatán con récord de inversiones extranjeras. La generación de empleos formales está por encima de los 400 mil puestos y la reducción de la pobreza y la pobreza extrema, de acuerdo con cifras del CONEVAL.

En seguridad, el presupuesto para la Secretaría de Seguridad Pública lo aumentó en mas del 100 por ciento lo que generó como resultado de Yucatán no perdiera el primer lugar en la República con la menor incidencia de actos delictivos.
Va y Ven
“Con ustedes, sin ustedes o a pesar de ustedes”, Ese fue el mensaje que repitió Vila Dosal en sus primeros cuatro años de gobierno y dirigido a los concesionarios del transporte público para cambiar los antiguos camiones por los nuevos Va y Ven.
Este proyecto comenzó con la proyección de dejar en el estado un poco más de cien camiones y terminó subiendo la cifra a más de setecientos.

Pago electrónico, unidades con clima, autosustentables y nuevas rutas como la de Periférico fueron los pilares de este nuevo modelo de transporte que generó la creación de una agencia Autónoma de Transporte.
El Va y Ven no sólo se desarrolló en el interior de la ciudad de Mérida, sino también abarca municipios conurbados como Umán y Kanasín y otras ciudades del interior del estado como Tizimín, Valladolid y Tekax.
La Plancha, el Tren Maya y Vila Dosal
La Plancha generó un capítulo especial de Yucatán en el cual es imposible separar la responsabilidad de los tres órdenes de gobierno. El principal proyecto de la administración de Andrés Manuel López Obrador fue el Tren Maya que inicialmente iba a llegar hasta las inmediaciones del sector conocido como la Plancha, en el centro de Mérida.
Para ello, el Gobierno Federal tenía que hacer uso de unos terrenos que les pertenecen, específicamente de la calle 43A, donde había una hilera de 12 viviendas y del parque Artículo 123.

El Gobierno a través de Fonatur le notificó a las 12 familias que iban a ser reubicadas para construir en ese punto la estación terminal del Tren Maya. Luego, que se confirmó que el tren de pasajeros no iba a ingresar a Mérida, la oferta de reubicación no se desechó porque ahora iban a construir en ese lugar la nueva sede de la Guardia Nacional en Yucatán.
En ese callejón sin salida para las 12 familias yucatecas tuvo que intervenir el Gobierno del Estado. Vila Dosal le pidió al Ayuntamiento de Mérida dirigido por Renán Barrera la donación de un terreno para ser utilizado como moneda de cambio.
Tras reunirse con el presidente de la República y con el Secretario de la Defensa Nacional, General Luis Crescencio Sandoval en reiteradas ocasiones, se logró que las nuevas casas para las 12 familias se construyeran a la vuelta de la ubicación original y el espacio de la calle 43A se levantara el nuevo Gran Parque de la Plancha y finalmente el terreno donado por el Ayuntamiento sirvió para la construcción del cuartel de la Guardia en Ciudad Caucel.
Las elecciones del 2 de junio
Vila Dosal, quien gozaba de una gran aprobación como mandatario, no pudo que el Palacio de Gobierno se mantuviera en su partido Acción Nacional, toda vez que el morenista Joaquín Díaz Mena se alzó con el triunfo en los comicios del dos de junio.
Se puede decir que Vila Dosal fue víctima de una situación de la que sacó ventaja en el 2018: La tendencia nacional.
En ese año, Rolando Zapata Bello era el gobernador mejor evaluado de México pero en el país, el PRI apestaba por los escándalos del entonces presidente Enrique Peña Nieto. Esa percepción ayudó que el panista Vila se alzara con el triunfo en las elecciones.
Seis años después, la política de los programas sociales de la 4T, le permitió al partido guinda tener una gran rentabilidad electoral que forzó el cambio de partido en Yucatán, pese a los buenos indicadores de Vila Dosal
El cierre
Vila Dosal ya pidió licencia como gobernador de Yucatán para tomar protesta como nuevo senador de la República. En los últimos días, pudo entregar el parque principal de Tizimín, la remodelación de diversos centros de salud pero el tiempo no le alcanzó para ser testigo de la inaugiuración de la nueva Plaza Grande de Mérida. Aunque este tema, ha tenido un gran número de detractores que le ha restado en su imagen de despedida.

El gran pendiente que dejó Vila Dosal, en medio de su aspiración política, fue no dejar la placa con su nombre para la ampliación y modernización del Puerto de Progreso.

