Desde que inició el proceso electoral, el partido Morena ha buscado posicionar la palabra “PRIAN”, relacionándolo con un término peyorativo al existir la alianza entre el Partido Revolucionario Institucional y Acción Nacional, los dos partidos que estuvieron en el Gobierno Federal antes del triunfo de Andrés Manuel López Obrador en el 2018. Sin embargo, que con marca o sin marca, activos o ex militantes del partido tricolor se encuentran en ambos bandos de la coalición.
El término “PRIAN”, fue utilizado por los propios morenistas antes de las elecciones del 2018 para hacer referencia a la unión de los dos partidos. Esta alianza se dio en algunos estados en las elecciones del 2021 y para el actual proceso comicial ambos partidos unieron fuerzas bajo la figura de “candidatura común” y no en coalición. Esto, al menos en el caso de Yucatán.
Sin embargo, al hacer una radiografía en la otra coalición, la de “Sigamos Haciendo Historia” se puede apreciar también personas que recientemente figuraban en el PRI pero este lado no es señalado con otra unión de siglas como puede ser: “PRIMOR”.
Verónica Camino Farjat, Jorge Carlos Ramírez Marín, Felipe Cervera Hernández y más recientemente, Mauricio Sahuí Rivero, son nombres que estuvieron en la boleta del 2018 bajo las siglas del PRI.
Por ejemplo, si un ciudadano adversa lo que para el representa el “priísmo” por su pasado, ya que tiene muy poco presente en Yucatán, sus opciones de votos son pocas porque hasta en Movimiento Ciudadano hay personajes que llegaron a estar en la Casa del Pueblo, como por ejemplo, la ex gobernadora y diputada federal, Ivonne Ortega Pacheco.
Posiblemente, el único partido libre de pecado de priístas, es el PRD pero esta organización política llega a la cita electoral sin fuerzas, sin arrastre, lo que hace pensar que es casi irremediable la pérdida del registro en Yucatán.
No se puede negar que existe en Yucatán un “PRIAN”, porque así lo firmaron ambos partidos políticos y para muchos esas “candidaturas comunes”, no representa una “aberración”, como lo han intentado proyectar desde la banqueta guinda. Pero ese criterio aplica en el mismo sentido para la palabra “Primor”.

