La Arquidiòcesis de Yucatàn se sumò a la celebración por el inicio de la Guerra de Independencia con una liturgia celebrada en la catedral San Ildefonso de la ciudad de Mérida. En la misa, el obisbo auxiliar de la Arquidiócesis de Yucatán, Monseñor Mario Medina Balam, recordó que los días 15 y 16 son de celebración pero acotó que luego vuelve la realidad del país, el 17 de septiembre.
«Pero desafortunadamente el 17 de septiembre volveremos a la realidad de una madre patria que sangra todavía por sus hijos asesinados , que llora a sus hijos desaparecidos que se llena de angustia por la pobreza y la situación de calle de tantos hermanos, que se decepciona por deshonestidad y la corrupción de muchos de sus hijos, que sufre con tantos hermanos migrantes fuera de su patrias», dijo el prelado desde el altar de la catedral.

Estas palabras del obispo auxiliar formaron parte de la homilía del evangelio que tuvo como tema principal a la Virgen de los Dolores. Para el alcalde de la ciudad de Mérida, Renán Barrera Concha, el mensaje del arzobispo auxiliar muestra el dolor de México. «Creo que fue muy claro con lo que mencionó. Hay una preocupación nacional por la patria y nuestra patria pasa dolores muy profundos en materia de pobreza, de desigualdad, de inseguridad y yo creo que esa debe ser la reflexión de nuestra misa y afortunadamente tenemos un estado y una ciudad contrasta mucho con lo que ocurre en el país, cuando vemos las noticias nacionales vemos la descomposición que hay en gran parte de México y ojalá que esto se vaya recomponiendo poco a poco», mencionó el primer edil.
Barrera Concha señaló que el reto de las autoridades es mantener que Yucatàn sse mantenga fuera de esa radiografía. «Ese es el principal reto y no tendría sentido tener este tipo de encuentros y tener para todos los creyentes pedir por las autoridades y tener las mejores decisiones, agregó.
Al evento religioso también acudió la Secretaria General de Gobierno, María Fritz Sierra

