La agenda de la diputada local Carmen González Martín se encuentra repleta por estos días, debido a las innumerables invitaciones para conmemorar el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Sin embargo, en medio de los viajes al sur del estado, donde se encuentra el distrito XIII que representa, el otro periplo de regreso a la capital yucateca, ver los pendientes del trabajo legislativo y por si fuera poco, también se ve en la obligación de otorgar una que otra entrevista a los medios de comunicación que la cazan por el mismo propósito: El 8M. Además de todo ello, busca ocultar la preocupación debido a que tiene un punto en la agenda insoslayable, el cual no ha podido dedicarle el tiempo que merece, uno que no puede faltar aunque se caiga el cielo: es el cumpleaños de su hija.
Para González Martín o “Carmita”, tal como se le conoce, el día sólo tiene 24 horas. En ese periodo, debe atender los asuntos del Congreso del Estado, donde ella preside una de las comisiones más importantes (La de Puntos Constitucionales y Gobernación), por donde han circulado todas las reformas constitucionales que ha propuesto el gobernador de la entidad, Mauricio Vila Dosal y que además es de su propio partido. Además de ello, se cuida de no ser acusada de no atender su distrito, es por ello que prácticamente cada día en el que no hay actividad en el recinto legislativo, lo aprovecha para visitar los municipios del sur como Maxcanú y Ticul, quizás este último, es donde se le ha visto más activa. Pero en esas 24 horas, en esos 1,440 minutos, también debe fungir como esposa y madre de tres hijos.

La cara se le ilumina al hablar de su cónyuge. “Yo creo que aquí lo más importante son toda toda esa red de ayuda que tengo a mi alrededor”, dice en alusión a su familia., “Tengo desde luego la ayuda primeramente de de mis padres también me ayudan con mis hijos en las tareas propias de mi casa también y luego pues tengo un excelente compañero de vida, que es mi esposo, que es mi principal apoyo y nos ayudamos mutuamente: -pues llevas a los hijos a la escuela o veo cómo te ayudo-”, comentó con la vista hacia el cielo, imaginando la escena que se puede repetir en su casa todas las mañanas, antes de colocarse la indumentaria de “diputada”.
El sur no es sólo la oficina, también una extensión del hogar
Al no poderle sumar horas al día, aunque en el día de esta entrevista le hubiese gustado agregar números al reloj para celebrar el onomástico de su hija más tiempo, la legisladora local ha tenido que sumar a las giras de trabajo a su familia.
No están al lado de ella en la Comisión de Puntos Constitucionales o sobre el curul en la sesión del pleno, pero sí son sus acompañantes en las visitas a los municipios que representan. “Me ha tocado tener que tener reuniones familiares incluso en zonas del sur con ellos para poder platicar sobre temas que que nos están involucrando a la familia, pero definitivamente yo creo que es mucha la red de ayuda, aquí en el propio Congreso del Estado pues tengo la ayuda de mis asistentes que me ayudan, que son 24/7 conmigo, que siempre están pendientes y yo creo que esa esa compaginación que uno tiene, de esa red de ayuda lo que me ha permitido poder estar en un equilibrio en los tres lugares”, manifestó en un tono reflexivo.
“No ser una diputada gris”
“Carmita”, tal como le dicen sus allegados o como es conocida en el sur de Yucatán, externa que la educación de sus hijos y los cambios de la sociedad como el mar de contenido sin filtros a los que tienen acceso los jóvenes por el teléfono es una de sus principales preocupaciones. Sin embargo, no sólo habla en tercera persona, sino también en primera al referirse a sus metas personales: “ Yo creo que el principal legado que a mí me gustaría dejar definitivamente es no ser una diputada gris, una diputada que nada más pasó por la por la Diputación que no fue voz de muchas mujeres”, aseveró desde su escritorio. “Yo creo que ese eso es algo, que no me lo quiero permitir, sino que por lo contrario, quiero ser todo lo contrario, hacer esa diferencia que la ciudadanía pueda confiar hoy en los políticos que sí tienen una ética pública, que sí pueden ser reconocidos por su trabajo, dejar esa huella y como siempre le digo a mis hijos y a quienes me acompañan en el trabajo, que cuando mire atrás, pueda seguir sonriéndole a las mismas personas, trabajando con las mismas personas, poder caminar por la calle y decir -la diputada Carmita logró un cambio en esta Ley dejó un legado en esta Ley- y yo creo que en estas sexagésima tercera legislatura apenas estamos dando las primeras muestras”, terció la presidenta de la Comisión de Puntos Constitucionales y Gobernación.

La ley 3 de 3 contra la Violencia de Género, la ley vicaria, entre otros trabajos legislativos, son temas en los que ha participado la panista junto con otras compañeras de su bancada pero también de otros partidos como su par diputada, Vida Gómes Herrera de Movimiento Ciudadano. “Yo hablo mucho de la tres de tres, porque sin duda en el 2024 la tres de tres la vamos a ver y la vamos a escuchar en todo el proceso electoral, al menos en Yucatán es un referente que se ha construido entre todas, entonces yo creo que ese ya es parte de un legado que estamos dejando”, confesó González Martín.
Con mirada fija, voz fuerte, reivindica su condición de mujer y de «Dama de Hierro

La representante del Distrito XIII no titubea en afirmar que han intentado pasarle por encima en el Congreso del Estado por su condición de mujer, pero también dice con orgullo que no lo ha permitido. Al hablar de este tema, la sonrisa o la sonrojes por ser llamada la “Dama de Hierro”, desaparece.
“Yo sí he encontrado desigualdad con mis compañeros legisladores en algún momento he sentido que un hombre quiera poner su imposición de hombre al menos en esta en la legislatura, si de repente ha habido uno que otro diputado que se que quiera poner imponer y a veces no entender el porqué se están haciendo ciertas propuestas o ciertas reformas, pero al final creo que hablando con ellos se puede resolver muchos de estos temas”, dijo primero en un tono conciliador, pero luego su discurso fue agarrando fuerza. “En mi caso he sentido por algún diputado que de repente se intenta poner en una situación compleja o cuestionar el trabajo, que estamos realizando”, explicó -Carmita-.
“Entiendo que está en su función también de legislador y creo que hablando damos el justo razonamiento a los demás, he tenido que alzar la voz por decirlo de una forma figurada, sí he tenido que alzar la voz y definitivamente he tenido que alzarla cuando he sentido una agresión, no solamente hacia la fracción que represento que es el Partido Acción Nacional sino también hacia una compañera diputada hemos tenido que hacer uso de la tribuna definitivamente para decidir, o sea, no, no entendemos cuando estamos en una legislatura de respeto hoy los ciudadanos no quieren ese pleito encontronado entre partidos políticos, quieren soluciones a los problemas que hoy nos aquejan ya bastante problema tiene México”, soltó con vehemencia en su posición de legisladora pero también de abogada y en su condición de mujer o de -Dama de Hierro-. “Yo creo que es una mezcla de todo, definitivamente me da mucho coraje las injusticias y creo que cuando hay una injusticia, pues uno no se puede quedar callado, no puedo quedar callada definitivamente creo que no para eso me dieron el voto ciudadano también, sino para manifestarme y expresar porque lo que somos hoy los diputados somos esa voz del pueblo, que nos tenemos que hacer escuchar también y que nuestras decisiones cambian la vida de manera radical de los ciudadanos”, agregó.
Finalizada la conversación (esta entrevista) con motivo de la conmemoración del 8M, miró el reloj porque tenía que cumplir un compromiso en Ticul por la efeméride pero a la vez, con la mente en el pastel para la celebración con su hija antes que las manecillas marquen el vencimiento de la jornada.

