Kadus, como un Starbucks pero más acogedor

Kadus es una joya que resalta sobre la muy transitada calle 60 de la ciudad de Mérida. Cerca de este café hay varios lugares neurálgicos como el estadio Salvador Alvarado, hoteles, el consulado de Estados Unidos pero ninguno de ellos opaca a Kadus.

El color marrón es el que predomina tanto en su exterior como en el interior, incluso sus trabajadores tienen un sombrero y un delantal de este color, un marrón de tonalidad latte o capuchino.

Kadus no parece un local convencional en el que te sientas y esperar ser atendido. Algunos de sus rincones, parecen la sala de una casa tradicional. Incluso, en el centro hay una mesa lo suficientemente grande para que se siente una familia entera o para que compartan varios desconocidos el espacio pero eso sí, cada quien paga lo suyo.

Son muchos los que asisten a sus instalaciones no sólo para tomar un café, sino para sentarse y cumplir con parte de su jornada de trabajo, tal como muchos hacen en los tradicionales cafés de la sirena.

Sin embargo, el café de Kadus se deja colar mejor. El capuchino o el latte guardan un sabor muy especial. El pan no se queda atrás. Por ejemplo, el rol de canela con masa de hojaldra representa todo un atractivo. También los panes o baguettes más elaborados representan los acompañantes perfectos para una jornada laboral.

¿Quiénes van a Kadus?

Tal como se especificó arriba, Kadus es visitado por personas que van a trabajar, pero también acuden otros que sólo quieren tomar un café, la señora que sale de casa para distraerse y hasta nadadores o nadadoras que antes de entrar al Salvador Alvarado, disfrutan de un buen aperitivo.

Kadus, de color marrón, es una buena opción para los meridianos que circulan por la calle 60.

Ronald Rojas.